Sobre mí

Me llamo Rea L. López. Nací un dramático 18 de enero de 1993, en Galicia, y desde entonces siempre he residido en el mismo pueblo. El típico lugar en el que, como dice Bella en su canción, cada día es igual.

Lo sé, no es nada emocionante.

Mi madre debió sospechar desde el momento en el que le abrieron la barriga que yo no quería estar en este mundo, pero obligaron a salir y aquí estoy ahora.

Desde muy temprana edad fui una niña muy solitaria. En el colegio no me costaba hablar con otros niños y niñas, pero siempre acababa chocando con ellos y me quedaba sola. No congeniábamos. Yo siempre fui el bicho raro, la princesa que también quería ser bruja; la marimacho, la loca, la llorona, la friki… La que miraba más a las chicas que a los chicos, aunque intentase disimularlo para que no se burlasen (más).

Todo ello me llevó a sufrir bullying durante muchos años. Desde quinto o sexto de primaria hasta los cinco años que pasé en el instituto sin llegar a terminarlo. Mi autoestima, que nunca había sido muy buena, cayó en picado y me costó mucho salir de ese pozo.

Llegó la depresión, tuve un par relaciones insanas (tanto de amistad como de pareja) y los pensamientos suicidas asomaron la patita por debajo de la puerta. Por suerte un yorkshire, al que casi mato de un portazo el primer día, llegó a mi vida y estuvo conmigo hasta que tuvo que dejarme quince años después. Él me ayudó a ser fuerte y me dio todo el cariño que necesitaba para seguir viviendo, aunque no siempre supe hacerlo de la mejor manera.

En esta época comencé a escribir para mí, por necesidad. Necesitaba encontrar un lugar seguro, especialmente durante las clases, así que lo creé en mi mente y lo trasladé al papel del mejor modo que supe.

Fue un desastre, por supuesto: por aquel entonces apenas leía nada que no fueran los diálogos de algún RPG. Mi amor por la lectura fue un poco tardío debido a la dislexia; no se trató a su debido tiempo y arrastró nefastas consecuencias con ella. Leer me desesperaba, era muy frustrante para mí y, a excepción de alguna lectura puntual recomendada por mi hermana mayor, no había encontrado ningún libro que me atrapase de manera genuina hasta que conocí a Laura Gallego y a Carlos Ruíz Zafón.

Puedo decir que el amor por las historias fantásticas y heroicas, el dibujo y los animales han sido mis únicas constantes en la vida.

A lo largo de mi breve trayectoria he escrito varios cuentos, fanfics (la sal de la vida) y relatos. Algunos de ellos (los que en su momento consideré mejores) puedes leerlos AQUÍ, aunque te advierto que tienen años y están sin corregir ni revisar (todo lo que una escritora no debería hacer), tú sabrás donde te metes. También soy la autora de Portales en la niebla, una novela juvenil de fantasía contemporánea mezclada con mucha mitología y que saldrá a finales de 2021.

Tengo muchas historias y personajes en mi cabeza, y la esperanza de poder presentarte a algunos de ellos. Gente qué, como tú y como yo, está perdida y se ve amenazada por un futuro incierto. Quien sabe… quizás si te atreves a aventurarte entre mis páginas encuentres a alguien que te acompañará toda la vida.

¿Lista/o para unirte a la aventura?